
La primera ola de frío afecta a los restaurantes al aire libre, y se nota de inmediato. Las reservas disminuyen, los clientes dudan antes de entrar, las mesas permanecen vacías y el servicio se vuelve muy lento. Hemos creado este calentador de infrarrojos para evitar que esto ocurra: calienta directamente a las personas y a los muebles, no al aire vacío.
Lo importante en su funcionamiento El calor radiante de infrarrojos se propaga a la velocidad de la luz y es absorbido por los cuerpos, la ropa y las superficies de las mesas. Eso significa comodidad inmediata, sin necesidad de utilizar aire caliente forzado. En su interior, un elemento de fibra de carbono de alta eficiencia alcanza rápidamente la temperatura deseada y la mantiene constante. Un termostato incorporado asegura que la temperatura se mantenga estable, sin fluctuaciones.
Para uso en exteriores, este calentador es resistente a la humedad y al polvo, además cuenta con protección contra vuelcos. Funciona con corriente eléctrica estándar, consume poca energía y su tamaño es lo suficientemente compacto como para instalarse sobre techos o en soportes estables.
Por qué funciona en espacios al aire libre La comodidad es lo que convierte un patio frío en un lugar donde las reservas son constantes. Con el calor de infrarrojos, los clientes se sienten cómodos desde el momento en que se sientan, lo que les hace quedarse más tiempo y pedir más cosas. Las mesas se llenan más rápido, ya que las personas no tienen que esperar a que el aire esté lo suficientemente cálido; el servicio continúa sin interrupciones.
Esto se traduce en una mayor ocupación durante los meses intermedios y en ingresos más predecibles durante el invierno. Además, funciona en silencio, lo que permite que las conversaciones sigan siendo naturales y que el ambiente permanezca relajado.
Qué considerar al instalarlo El calor de infrarrojos funciona mejor en espacios abiertos o semiermitos, siempre y cuando los calentadores estén colocados de manera que creen zonas de comodidad superpuestas. Es importante asegurarse de que haya una cobertura uniforme y que los calentadores estén colocados a la altura adecuada según la disposición de los asientos.
Un punto importante: el calor radiante calienta directamente las superficies y a las personas, por lo que el viento aún puede robar algo de calor en los bordes. Para mantener la comodidad en noches ventosas, combine el calentador con protectores contra el viento o estructuras que cubran parcialmente el área.